Carmen López-Cortijo, la concejala Natalia González y Beatriz Galán, en la presentación del estudio. / ARIENZA

Mejorar la vida de las personas mayores, favorecer su autonomía, y facilitar el envejecimiento activo y saludable son los principales objetivos del plan ‘Gijón, ciudad amiga de las personas mayores‘ presentado ayer en la Antigua Escuela de Comercio. Una batería de 116 medidas extraídas del análisis de Gijón en ojos de entidades profesionales, personal técnico y personas mayores. El plan se desarrollará durante este mandato y, para ello, según la concejala de Bienestar Social, Natalia González, el Ayuntamiento adaptará sus recursos a «las necesidades de los gijoneses mayores de 65 años».

Aunque el diagnóstico abarca áreas como el urbanismo, el transporte, los servicios sociales y el respeto de la sociedad a los mayores, la Fundación Municipal de Servicios Sociales pondrá el foco en la situación de soledad no deseada que viven, según recoge el informe, «muchas personas mayores de Gijón». A la espera de la creación de un censo municipal, sí se conoce que en Asturias existen 64.100 hogares unipersonales de personas mayores de 65 años. Para paliar esta situación, el Consistorio creará programas tutelados por la administración que promoverán el uso compartido del hogar. Además, pretende que, desde los centros educativos públicos, se creen programas de voluntariado que «ayudarían a humanizar las ciudades y educar a la juventud».

La dependencia

Otra de las medidas estudiadas será la vinculación de las ayudas de prestación social al acompañamiento de las personas mayores. Por otro lado, los grupos focales que contribuyeron al estudio, adelantado ayer por EL COMERCIO, consideran que la valoración del grado de dependencia «es muy lento porque existen casos de espera de hasta dieciocho meses».

-elcomercio.es